Publicado en 23 Diciembre 2016

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Publicado en 15 Diciembre 2016

¿Hay algún estímulo en pertenecer a Cristo? ¿Existe algún consuelo en su amor? ¿Tenemos en conjunto alguna comunión en el Espíritu? ¿Tienen ustedes un corazón tierno y compasivo?

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Publicado en 7 Diciembre 2016

*Vivir por tu Palabra*147-1-4 - Porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios; Porque suave y hermosa es la alabanza. El Señor edifica a Jerusalén; A los desterrados de Israel recogerá. El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas. El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres.A penas había pasado un año desde que vi por última vez a Frankie, un hermano en la fe del pueblo de Mayaguez, Puerto Rico. Con ojos llorosos me decía sentirse confundido pues tuvo que irse a la quiebra como resultado de equivocadas deciciones financieras.En la antigüedad los navegantes se dejaban guiar por las estrellas en el firmamento de la noche. Ninguno correría el riesgo de no hacer caso de las señales que estas le indicaban. Su posición marítima sin duda estaba segura y si eran fieles al consejo de la naturaleza provisto por Dios, jamás naufragarían. Igualmente sucede con nuestra vida espiritual. Obviar y no tener en cuenta el consejo bíblico de Dios es estar destinado a un inevitable naufragio.Amados, cada día se hace más y más urgente que pongamos nuestra confianza en CRISTO y no en nuestro propio parecer o en el de otras personas. Cuando queremos decidir por nosotros mismos lo que está bien y lo que nos conviene, podemos naufragar. Es necesario que todos los días hablemos con Dios. Escucharle y leer su Palabra ha de ser nuestra estrella que nos guía a puerto seguro. Recibirla y por sobre todas las cosas VIVIRLA traerá PAZ nuestras vidas.Salmos 119:130 - La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.Serafin Alarcon Carrasquillo - tablitas1.blogspot.com

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Publicado en 3 Diciembre 2016


*Jesús es mi esperanza*

Oh alma mía, reposa sólo en Dios, porque de él es mi esperanza. - Salmos:62:5

Predicar la palabra de Dios se hace en este tiempo más que necesario. Predicarla en las plazas y en todo lugar a donde el Señor nos Envíe. Mantenernos prepadrados para compartir el AMOR de Dios, sea o no el tiempo oportuno.

Como hijos de Dios tenemos la encomienda de corregir, reprender y animar a la gente con paciencia y pasión. Porque, llegará el tiempo en que la gente no escuchará ni querrá escuchar el consejo que viene de parte de Jesús. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros y pastores que les digan lo que sus oídos carnales desean escuchar.

En lo que a mi concierne, me he de esforzar por mantener mi mente clara y libre de cualquier viento de doctrina falsa. Debo estar dispuesto a SUFRIR  por el Señor. Hoy más que nunca he de ocuparme en decirle a los hombres la Buena Noticia de que en Jesucristo hay verdadera PAZ y ESPERANZA.

*Jesús es mi esperanza* Oh alma mía, reposa sólo en Dios, porque de él es mi esperanza. - Salmos:62:5 Predicar la palabra de Dios se hace en este tiempo más que necesario. Predicarla en las plazas y en todo lugar a donde el Señor nos Envíe. Mantenernos prepadrados para compartir el AMOR de Dios, sea o no el tiempo oportuno. Como hijos de Dios tenemos la encomienda de corregir, reprender y animar a la gente con paciencia y pasión. Porque, llegará el tiempo en que la gente no escuchará ni querrá escuchar el consejo que viene de parte de Jesús. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros y pastores que les digan lo que sus oídos carnales desean escuchar. En lo que a mi concierne, me he de esforzar por mantener mi mente clara y libre de cualquier viento de doctrina falsa. Debo estar dispuesto a SUFRIR  por el Señor. Hoy más que nunca he de ocuparme en decirle a los hombres la Buena Noticia de que en Jesucristo hay verdadera PAZ y ESPERANZA.

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Publicado en 3 Diciembre 2016

No pierdas nunca la fe

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Publicado en 28 Noviembre 2016

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Publicado en 26 Noviembre 2016

La verdadera fe

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Publicado en 25 Noviembre 2016

Orar con fervor

Jeremías 33:3 - Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Caminaba el barrio EL COCO del pueblo de Salinas (Puerto Rico) cuando tuve la hermosa experiencia de conocer unos hermanos excepcionales. Me confiaban como sus vidas habían sido transformadas a partir de un accidente inesperado. Resulta que una tarde mientras la señora aseguraba a su nieta en el interior de su auto fue impactada por un motorista en una de sus piernas. Me decía que los médicos habían llegado a la conclusión de tener que amputar ya que la condición de su pierna era critica. En fin, que después de escuchar tantas malas noticias respecto a su pierna decidió hacer lo que debe hacer todo buen cristiano; ORAR. Me dijo que su oración fue una sencilla, una simple frase: - Señor, dame otra oportunidad.

Cuando oramos no necesitamos un lenguaje elaborado. Dios oye nuestras sencillas palabras de petición, confianza y amor. Su esposo por su parte testificaba como Dios usó su poderosa palabra para fortalecerle y llenarle de sabiduría cada día. 
He tenido la misma experiencia al leer la palabra de Dios día por día. En muchas ocasiones veo cómo aplicarla inmediatamente, en otras el Espíritu Santo poco a poco me va mostrando su pertinencia en lo que me sucede. 

Hermanos, al pasar por las sacudidas de la vida, la oración y la lectura de la palabra han de ser nuestro mejor refugio, nuestra mayor defensa. La Palabra de Dios no siempre nos da respuestas y soluciones literales, tal como dónde conseguir un trabajo o cómo hacer para conseguir algún capricho. Sin embargo, si nos apoyamos en la Biblia mediante una lectura regular de la misma, lograremos tener ese equilibrio que nos impida caer o enredarnos en problemas mayores. 

Encontremos en nuestra comunión con CRISTO la salida a todas nuestras pruebas. Leamos su palabra y escuchemos con atención aquello que Dios nos desea hoy decir.

Serafín Alarcón Carasquillo - tablitas1.blogspot.com

Orar con fervor Jeremías 33:3 - Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Caminaba el barrio EL COCO del pueblo de Salinas (Puerto Rico) cuando tuve la hermosa experiencia de conocer unos hermanos excepcionales. Me confiaban como sus vidas habían sido transformadas a partir de un accidente inesperado. Resulta que una tarde mientras la señora aseguraba a su nieta en el interior de su auto fue impactada por un motorista en una de sus piernas. Me decía que los médicos habían llegado a la conclusión de tener que amputar ya que la condición de su pierna era critica. En fin, que después de escuchar tantas malas noticias respecto a su pierna decidió hacer lo que debe hacer todo buen cristiano; ORAR. Me dijo que su oración fue una sencilla, una simple frase: - Señor, dame otra oportunidad. Cuando oramos no necesitamos un lenguaje elaborado. Dios oye nuestras sencillas palabras de petición, confianza y amor. Su esposo por su parte testificaba como Dios usó su poderosa palabra para fortalecerle y llenarle de sabiduría cada día. He tenido la misma experiencia al leer la palabra de Dios día por día. En muchas ocasiones veo cómo aplicarla inmediatamente, en otras el Espíritu Santo poco a poco me va mostrando su pertinencia en lo que me sucede. Hermanos, al pasar por las sacudidas de la vida, la oración y la lectura de la palabra han de ser nuestro mejor refugio, nuestra mayor defensa. La Palabra de Dios no siempre nos da respuestas y soluciones literales, tal como dónde conseguir un trabajo o cómo hacer para conseguir algún capricho. Sin embargo, si nos apoyamos en la Biblia mediante una lectura regular de la misma, lograremos tener ese equilibrio que nos impida caer o enredarnos en problemas mayores. Encontremos en nuestra comunión con CRISTO la salida a todas nuestras pruebas. Leamos su palabra y escuchemos con atención aquello que Dios nos desea hoy decir. Serafín Alarcón Carasquillo - tablitas1.blogspot.com

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*Nos vemos en el CIELO* La suave llovizna que libremente se deslizaba en mis mejillas me alentaba a continuar con mi agenda de alcanzar algún alma para CRISTO. Un alma, una vida que estuviera lista y preparada para recibir una semilla de AMOR de parte de Jesús. Y bueno, una vez me encuentro en el portón de una casa sale al balcón una viejita con una de esas sonrisas de puertas abiertas. La armoniosa melodía cuando me habló me hizo olvidar que la lluvia apretaba y que si no entraba pronto me tendrían que secar con toalla. - ¿Pá donde vaz mijo? me dijo aún sonriendo. La suave llovizna, la sonrisa amplia y armoniosa de aquella singular abuela pintó un arcoiris de esperanza en mi corazón con palpito de adolescente. Yo se que me entiendes... Y, es que este trabajo en verdad me queda demasiado grande. En el he visto muchos rostros, demasiados, diría yo... Rostros tristes, amargos y de vez en cuando rostros que inspiran, vidas que solo JESUCRISTO puede formar. Han pasado tantos otoños desde que por vez primera conversé con Dona Lidia. Hoy después de cinco años consecutivos visitando su comunidad una vecina me comentó que mi amada anciana había partido con el Señor. Brevemente mi corazón se detuvo ante la amarga noticia... Entonces como milagro del cielo recordé nuestras conversaciones en aquel mismo balcón hoy huérfano hasta de sillas. Frente a su portón anhelé volver a verle. La suave llovizna que humedece mis mejillas se entremezclan con mis tímidas lagrimas. Su sonrisa amplia de puertas abiertas aun queda en mi mente como grato recuerdo de haber conocido por la gracia de Dios a mujer tan especial. - ¿Pá donde vaz mijo? Aún recuerdo con nostalgia. Nos vemos en el cielo hermana del amado Barrio Aguilita, Juana Diaz, Puerto Rico. Serafín Alarcón Carrasquillo

Publicado en 4 Noviembre 2016

*Nos vemos en el CIELO*

La suave llovizna que libremente se deslizaba en mis mejillas me alentaba a continuar con mi agenda de alcanzar algún alma para CRISTO. Un alma, una vida que estuviera lista y preparada para recibir una semilla de AMOR de parte de Jesús.
 
Y bueno, una vez me encuentro en el portón de una casa sale al balcón una viejita con una de esas sonrisas de puertas abiertas. La armoniosa melodía cuando me habló me hizo olvidar que la lluvia apretaba y que si no entraba pronto me tendrían que secar con toalla.
 
- ¿Pá donde vaz mijo? me dijo aún sonriendo.

La suave llovizna, la sonrisa amplia y armoniosa de aquella singular abuela pintó un arcoiris de esperanza en mi corazón con palpito de adolescente. Yo se que me entiendes... Y, es que este trabajo en verdad me queda demasiado grande. En el he visto muchos rostros, demasiados, diría yo... 

Rostros tristes, amargos y de vez en cuando rostros que inspiran, vidas que solo JESUCRISTO puede formar. Han pasado tantos otoños desde que por vez primera conversé con Dona Lidia. Hoy después de cinco años consecutivos visitando su comunidad una vecina me comentó que mi amada anciana había partido con el Señor. Brevemente mi corazón se detuvo ante la amarga noticia... Entonces como milagro del cielo recordé nuestras conversaciones en aquel mismo balcón hoy huérfano hasta de sillas. Frente a su portón anhelé volver a verle. 

La suave llovizna que humedece mis mejillas se entremezclan con mis tímidas lagrimas. Su sonrisa amplia de puertas abiertas aun queda en mi mente como grato recuerdo de haber conocido por la gracia de Dios a mujer tan especial.
 
- ¿Pá donde vaz mijo? Aún recuerdo con nostalgia.

Nos vemos en el cielo hermana del amado Barrio Aguilita, Juana Diaz, Puerto Rico. 

Serafín Alarcón Carrasquillo

*Nos vemos en el CIELO* La suave llovizna que libremente se deslizaba en mis mejillas me alentaba a continuar con mi agenda de alcanzar algún alma para CRISTO. Un alma, una vida que estuviera lista y preparada para recibir una semilla de AMOR de parte de Jesús. Y bueno, una vez me encuentro en el portón de una casa sale al balcón una viejita con una de esas sonrisas de puertas abiertas. La armoniosa melodía cuando me habló me hizo olvidar que la lluvia apretaba y que si no entraba pronto me tendrían que secar con toalla. - ¿Pá donde vaz mijo? me dijo aún sonriendo. La suave llovizna, la sonrisa amplia y armoniosa de aquella singular abuela pintó un arcoiris de esperanza en mi corazón con palpito de adolescente. Yo se que me entiendes... Y, es que este trabajo en verdad me queda demasiado grande. En el he visto muchos rostros, demasiados, diría yo... Rostros tristes, amargos y de vez en cuando rostros que inspiran, vidas que solo JESUCRISTO puede formar. Han pasado tantos otoños desde que por vez primera conversé con Dona Lidia. Hoy después de cinco años consecutivos visitando su comunidad una vecina me comentó que mi amada anciana había partido con el Señor. Brevemente mi corazón se detuvo ante la amarga noticia... Entonces como milagro del cielo recordé nuestras conversaciones en aquel mismo balcón hoy huérfano hasta de sillas. Frente a su portón anhelé volver a verle. La suave llovizna que humedece mis mejillas se entremezclan con mis tímidas lagrimas. Su sonrisa amplia de puertas abiertas aun queda en mi mente como grato recuerdo de haber conocido por la gracia de Dios a mujer tan especial. - ¿Pá donde vaz mijo? Aún recuerdo con nostalgia. Nos vemos en el cielo hermana del amado Barrio Aguilita, Juana Diaz, Puerto Rico. Serafín Alarcón Carrasquillo

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Publicado en 20 Octubre 2016

Nadie te AMA como Dios

Nadie te AMA como Dios

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